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Jon Pascua analiza el sistema de Valverde

El baile de porteros bajo el arco de San Mamés

Escrito por ElDesmarque Bizkaia

Viernes, 16 Septiembre 2016 11:40
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Iraizoz, Kepa y Iago entrenando en Lezama.

El flojo o digamos un tanto despistado inicio de temporada del Athletic Club, tanto en Liga como en Europa, ha despertado en los aficionados algo de enfado y de desánimo. A las críticas hacia Ernesto Valverde por la alineación de titulares fuera de “forma y al poco sentido del juego del equipo, se ha sumado también la polémica (por llamarlo de alguna manera) por su decisión de alinear a tres porteros en los escasos cuatro partidos oficiales que se llevan disputando.

La pregunta del millón durante la presente temporada es y será sin duda alguna la de como gestionará el técnico la portería. Primero, antes de hablar de esa gestión, me gustaría hablar del contexto, porque la gestión de una plantilla siempre viene determinada por los recursos que se poseen. Y a veces estos vienen determinados por diferentes motivos, a menudo incluso contractuales. Ernesto Valverde, la presente temporada, se ha encontrado con los siguientes:

La renovación de Gorka Iraizoz de su contrato por una temporada más, la presente, debido a una cláusula por la disputa de un determinado número de partidos.

El contrato en vigor y la ampliación de contrato de Iago Herrerín por dos temporadas más.

La vuelta de Kepa Arrizabalaga, que tras ser cedido durante dos temporadas volvía a la disciplina del Athletic, pero esta vez para quedarse en la primera plantilla.

¿Se hubiera renovado Gorka Iraizoz si no hubiera cumplido ese número de partidos? ¿Hubiera aceptado Iago Herrerín la cesión tras varias temporadas en el primera plantilla? ¿Hubiera hecho lo propio Arrizabalaga tras estar dos años cedido fuera? ¿Hubiera sido inteligente dejar marchar a Iago Herrerín teniendo en cuenta la edad de Gorka? Nos podríamos plantear 1.001 preguntas en este aspecto.

Considero en este caso que Ernesto Valverde se ha encontrado con una situación que podría no haber sido la ideal para él, pero que es la que es y debe de ser gestionada. Año tras año la afición de San Mamés sigue buscando un portero, un hombre que defienda la portería del Athletic; un único dueño.

Y ¿Por qué no tres? La creencia de que es un único portero el que debe de jugar para coger confianza es una falsa creencia. El fútbol, cada vez, nos lo está demostrando, con varios equipos que utilizan diferentes porteros en diferentes competiciones. Nosotros mismos fuimos uno de ellos durante la temporada pasada.

¿Qué es lo que pasa si introducimos un tercero? Pues absolutamente nada, lo mismo que cuando utilizamos tres medios centros. La confianza de un portero no tiene que residir en lo que el entrenador confíe en él o incluso en los partidos que lleve jugados. La confianza en un portero reside en él mismo. Ese: “Hay que dar confianza al portero” está caduco. Hay que ofrecer oportunidades, tener paciencia, cuidar el proceso, y es el portero el que tiene que hacer el resto.

Observando un poco las cosas desde la distancia, pienso que Valverde se ve también en la necesidad de cuidar la transición de Gorka Iraizoz (que por cierto ha cuajado dos de sus mejores campañas estos últimos años) hacia Iago Herrerín (que el año pasado cuajó una temporada más que aceptable) y Kepa Arrizabalaga (que hizo lo propio en el Valladolid). Porteros que de momento, a la espera de Alex Remiro, serán los encargados de defender en un futuro próximo la portería del Athletic.

Se han hecho muchas cábalas sobre como será ese reparto de partidos en la diferentes competiciones. Las filtraciones y la lógica tras lo visto nos pueden llevar a pensar que podría ser Liga para Iraizoz y Kepa, y Europa y Copa para Iago Herrerín.

El repartir las competiciones genera algo más de estabilidad en el departamento, pues cada portero sabe cuando va a competir y puede prepararse mentalmente mejor para ello, a la vez que les hace tener unas expectativas reales sobre el tiempo de juego que van a disponer.

Por las particularidades de la demarcación es difícil “vivir en el alambre” y entrar y salir de las alineaciones como lo hace un jugador de campo. Algo por otro lado, que para mí es también una falsa creencia. Durante mis 5 largas temporadas en Sundowns (Premier Soccer League de Sudáfrica) dispuse de cuatro porteros en la primera plantilla, 3 de ellos internacionales (Sudáfrica, Zambia, Uganda).

La temporada 2013-2014 ganamos una liga en la que los cuatro porteros tuvieron sus minutos en dicha competición. La temporada 2014-2015 conseguimos un título de Copa en el que dos porteros se repartieron los minutos. Esa misma temporada disputamos la Champions League de África también con dos porteros diferentes.

A continuación adjunto un enlace a mi web personal en la cual explicaba cual era mi visión sobre aquella gestión:

- La gestión del departamento de porteros: individual y de grupo

Tal y como lo está haciendo Ernesto Valverde; tuvimos que adaptarnos al contexto que teníamos en el departamento de porteros, y gestionarlo de la mejor manera posible. Lo hicimos de una manera diferente porque nuestro contexto era también diferente. El nuestro era únicamente el de rendimiento con porteros ya consagrados y reconocidos, pero el de Ernesto está también condicionado por la transición.

En este tipo de situaciones hay que hilar muy fino, sobre todo desde la coherencia y la honestidad con los porteros, sin prometer cosas que no vayas a cumplir porque por ahí viene el deterioro. El mensaje tiene que ir acorde a los hechos y si el departamento lo entiende o en su defecto acepta, colabora y está unido, no tiene porque afectar en el rendimiento.

El alternar la portería tiene también su lado positivo a efectos de mejora durante el entrenamiento. Nos otorga la oportunidad de realizar trabajos muy específicos para la mejora de carencias o aspectos que se quieran mejorar que no podrían realizarse cuando siempre viajan los mismos o es el mismo el que juega. Esto es también muy importante, y es una oportunidad que nos ofrece este contexto.

El portero que no viaja puede seguir trabajando aspectos para la mejora específica. A menudo la competición te absorbe tanto, que no tienes tiempo para entrenar. Esta es una realidad y lo digo por experiencia.

Es fundamental también la figura del entrenador de porteros y la conexión de este con el resto de componentes del cuerpo técnico, la gestión de los egos y como influye todo esto en el resto de la plantilla. Personalmente considero que es un reto precioso que ayudará a crecer al departamento. Y un auténtico lujo para un club como nosotros, que podemos disponer de tres porteros que pueden defender la portería del Athletic en cualquier momento.

Independientemente de los gustos de cada uno todos nos ofrecen algo, y de manera diferente. Y no nos olvidemos de una cosa; no es Ernesto Valverde el que les va a poner o quitar de la alineación, va a ser su propio juego, su rendimiento.

¿La responsabilidad? Está en ellos. Y que queréis que os diga, que me encantaría acudir a San Mamés sin saber que portero va a defender la portería hasta que salgan a hacer el calentamiento. A partir de ahora el fútbol en San Mamés pasa a ser también un baile, bajo el arco, de los porteros.

Jon Pascua Ibarrola, "El Profe"

Entrenador de Porteros de la Selección Nacional de Filipinas

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