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'Pido a toda la familia rojiblanca que trague un poquito de saliva'

¿Y Llorente qué?

Escrito por Alvaro Fernández

Lunes, 10 Julio 2017 09:55
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Hoy escribe en El Desmarque Alvaro F. Cadierno.

31 de  Agosto de 2015. El Athletic Club ficha a Raúl García. Casi 700 días después la nómina de incorporaciones, más allá de Lezama continúa vacía. Desde entonces, y en algún caso conocido, desde mucho tiempo atrás, el Athletic ha perseguido sin éxito a los Monreal, Azpilicueta, Illarramendi, Oyarzabal, Bautista, Berenguer, o Mikel Merino (éste parece que se encuentra al caer).  Nombres y más nombres que,  por una u otra razón, no han terminado de estampar su firma en el Palacio de Ibaigane.

No será este periodista quien vaya a negar la valía de todos estos jugadores, futbolistas que –seguro- habrían elevado el nivel de la plantilla rojiblanca. Sin embargo tal vez no sea tan imperiosa su llegada. A saber,  en el puesto de Monreal cabalga  sin desmayo el bueno de Balenziaga. En la demarcación de Azpilicueta, Oscar de Marcos (salvo el último año y por molestias) ha demostrado su solvencia, sin olvidar las hechuras de Lekue o la seriedad de Eneko Bóveda.

Más necesidad  parece haber en las posiciones donde se desenvuelven Mikel Oyarzabal  o Alex Berenguer, si bien por ahí han jugado, con más o menos regularidad Iker Muniain, Sabin Merino e incluso Saborit. Si hablamos de Illarra y de  Merino... la nómina de centrocampistas ( incluído Mikel Vesga) es interminable.

Dicho todo esto, si planteamos una encuesta entre socios y aficionados  sobre cuál es el puesto con más déficit, el que más les preocupa y el  que cuenta con  el recambio más complicado,  me da la sensación de que casi todos  coincidimos: efectivamente, el 9. El delantero centro. El puesto de Killer. El lugar ocupado por Don Aritz Aduriz. 145  goles en 319 partidos le contemplan,  86  en las últimas 3 temporadas. A sus 36 años, números de auténtica leyenda, pero... ¿será ésta la última? ¿Qué ocurrirá cuando el donostiarra cuelgue las botas?

Guillermo y Santamaría no parecen contar. Sabin Merino no termina de dar un paso adelante. A Asier Villalibre aún le falta, y  Kike Sola…, en fin.  Es verdad que nos queda  Iñaki Williams.  La gacela es un auténtico crack,  tiene mucho margen de mejora y se encuentra cómodo jugando de ariete y ojalá continúe mucho tiempo vistiendo de rojiblanco… salvo que la  Premier o Italia  digan lo contrario.

Por ello, ante este  incierto  panorama  uno se pregunta: Y Llorente ¿qué? ¿Cómo es posible que el Athletic no se haya planteado si acaso la posibilidad de que  el riojano regrese a la que fue su casa?  Fernando  entró en Lezama con 11 años y salió 17 después. Sus  118 goles en el primer equipo lo dicen todo. Números que le convierten en el decimoquinto goleador en la historia rojiblanca.

Sí, es cierto que su salida fue bastante traumática, que generó un gran cisma en la grada, que tal vez no quiera ni volver. Pero, ¿y si no es así? ¿Y sí tras jugar en la Juve, el Sevilla, o el Swansea está esperando la llamada de Urrutia? ¿No puede un padre perdonar a su hijo?... No lo ha hecho  el Everton con  Wayne Rooney  tras  13 temporadas en el United.

Me da la sensación de que el Athletic no está en disposición de cerrar la puerta a un “9”  que gusta en el Chelsea y sobre todo,  que ha demostrado en Bilbao que sabe meter goles.  Es cierto que tiene 32 años ( solo unos meses más que Rooney, por cierto) pero no es menos cierto que podría ofrecer 2 o 3 buenos años. Tiempo suficiente para  el desarrollo de  Villalibre  o el crecimiento del esperado  Iñigo Vicente. Ellos  son el futuro, sí, pero nos hace falta presente.

Por eso pido a toda la familia rojiblanca que trague un poquito de saliva, que respire hondo y que  olvide lo ocurrido.  Y por lo menos se haga la misma pregunta que yo me hago: ¿Y LLORENTE QUÉ?

Por Alvaro Fernández Cadierno, periodista de Radio Euskadi

@ALVAROFCPORTU

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