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Nuestro "modus operandi" debería ser el mismo cuando pinten bastos

Cómo ser diferente en los buenos tiempos e igual en los malos

Escrito por Alfredo Irasuegi

Sábado, 10 Febrero 2018 11:50
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Escribe el periodista Alfredo Irasuegi.

Los aficionados del Athletic siempre nos hemos jactado de ser diferentes. "Diferentes, ni mejores ni peores", se trata de una expresión que hemos acuñado con fuerza a lo largo de los años y la exclamamos por doquier con un rictus de satisfacción en el rostro a poco que el equipo nos de razones para sentirnos satisfechos.

Las finales, pocas lamentablemente, en las que participa el Athletic se convierten en una fiesta teñida de rojiblanco. Valencia, Bucarest, Barcelona,... fueron testigo de una avalancha de sentimiento y emoción en busca de un título que, otra vez será, resultó esquivo. Estuve en Valencia y era imposible dar un paso sin que la piel se te erizara. El comportamiento, las ganas de divertirse y el sentimiento Athletic pululaban por cada centímetro cuadrado de la capital del Turia. Eran buenos tiempos.

Lo que ocurre es que para ser diferentes del todo, que no mejores ni peores, nuestro "modus operandi" debería ser el mismo cuando pinten bastos. Es en los malos momentos cuando los aficionados/as del Athletic deben entender, por mucho que duela, que el fútbol ha mutado, que no tiene nada que ver con el fútbol que se practicaba hace 20 ó 30 años, que los equipos disponen de la "pasta" que reciben de la televisiones para hacer inversiones en forma de jugadores que hace unos años no podrían ni soñar, que las instalaciones son mucho mejores, que los técnicos están mucho mejor preparados, que el trabajo de cantera ha dejado de ser exclusivo del Athletic, que todos los equipos le dan gran importancia a la base y que el fútbol (exceptuando a los grandes que todos tenemos en la cabeza ) se ha igualado hasta límites insospechados.

Nuestra filosofía es lo que nos hace diferentes (aunque a veces tengamos que sortearla), pero a la vez hay épocas en las que nos hace vulnerables, y es en ese instante en el que nos debemos henchir de paciencia y aguantar carros y carretas como sucede esta temporada.

La labor del técnico está siendo "sospechosa", el Cuco no da con la tecla pero la plantilla tiene muchas limitaciones sobre todo con Muniain lesionado y Beñat al 40%. Pedir al Athletic que se clasifique todos los años para Europa es distorsionar la realidad. Habrá que ver como evoluciona el mercado y los propios chavales de la cantera porque algunas de nuestras referencias están en el ocaso de su carrera y se me antoja complicado encontrarles un recambio de garantías.

Otra cosa evidentemente es que no se pueda exigir al técnico y a los jugadores que den otra versión mucho mas coherente de lo que es el Athletic. Me reafirmo en lo anteriormente citado, pero estos chavales tienen en sus piernas y en sus corazones mucho más fútbol del que hasta la fecha han mostrado. No es de recibo que el Athletic no haya jugado bien ni un partido en toda la temporada (para mi contra el Alavés tampoco jugó bien), y lo mas grave, lo que verdaderamente debería dolernos una barbaridad, es que ni los mas optimistas nos dan una opción de empate el domingo en el Wanda Metropolitano. Eso si que no se puede consentir.

Por Alfredo Irasuegui, periodista

@AIrasuegui

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