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Los jarrilleros vencían 0-1 al Somorrostro

Una tarde con el Portu en El Malecón

Escrito por ElDesmarque

Lunes, 09 Octubre 2017 10:40
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La JD Somorrostro recibía al Club Portugalete.

“Buen día hoy para disfrutar a partir de las 17.30 del partido entre la JD Somorrostro y el Club Portugalete”, se podía leer en el ´tuit´ de la histórica entidad deportiva de Muskiz.

Era mediodía. Algún directivo del Club se había alzado a lo más alto de la tribuna para rescatar una imagen para esa llamada eternidad: El Malecón, soleado; un sol que vivificaba un terreno de juego en el que el Portu era el perfecto invitado para escribir las primeras líneas luego de que, de la mano de David Pereda, “jovenes deportistas” (haciendo honor al nombre del equipo: ´Juventud Deportiva´) hubieran colocado al Club del rio Barbadun en Tercera División, una categoría que tan sólo en sueños la entusiasta masa de socios y aficionados había visualizado. L

La temporada pasada, a falta de cuatro partidos, luego de golear 1-3 al Ugeraga de Sopelana en el ´Urko´ de Larrabasterra, el ´Somo´ conquistaba la tan ansiada como esquiva TERCERA DIVISIÓN...

Debería haber habido un ramo de flores para el ´Pitxitxi´ del Somorrostro a la vez que para homenajear al ya extinto Marqueta, tantas veces visitando con el Portu ese otro Malecón que, sentado uno en la coqueta tribuna, queda, sigue quedando, a la izquierda detrás de la portería, “pechito contra pechito”, dos corazones, ambos de hierba, natural la del trasplantado, artificial la del antiguo, la del viejo, la del clásico, arena y barro por entonces, hierva junto a los banderines.

¡Cuanta historia suman los dos campos!... Por eso el, ocho de octubre de 2017, a partir de las 17:30, había que estar a la altura, de eso se trataba, intentar de ser capaces de ir mas allá de los tres puntos en juego, aunque las aguas del río que muere en la playa de La Arena bajaran mansas, y las de la Ria de Portugalete, revueltas, muy revueltas, fieras, embravecidas, pero ante todo confusas, rio sucio y desbordado...

”Ochocientas veintisiete personas”. Números oficiales. De boca de un presidente. Juanjo Martínez, que se ha sabido rodear de una cuadrilla de amigos para conformar una  trabajadora y entusiasta directiva similar a las de antaño, dispuesta a pasar el rodillo a mano y con dos cojones, picar entradas, cuajar tortillas, depositar la confianza en el entrenador que ha puesto al Somo en lo más alto, Tercera División, David Pereda, que se sentó en los banquillos luego de colgar las botas en el Nela de su Villarcayo natal. En él se confiño. Y se sigue confiando. En Ander Vidal, también, Director Deportivo del Club de inmediato a su retirada del fútbol vistiendo la elástica blanquiazul.

El Portu llegaba a Muskiz tras esa exhibición ante la ´Cultu´ que, paradójicamente, derivó de inmediato en una semana horrible. Cayó Calle. Y lo mismo que caer, calló. Como antes Javi Glez Etxearria había caído y callado, casi, aunque uno se muerda la lengua las palabras brotan incontenibles como lava de un volcán. La directiva local tocó techo con el precio de la entrada: 15 euros.

Están en su derecho. No podían dejar pasar como si nada la visita de un Club Portugalete capaz de obra el milagro de que los campos se llenen en época de vacas flacas y espigas escuchimizadas. Vidas separadas. Números disímiles: 2-1-3 para el Portu; 1-5 en los casilleros del Somo. Tres derrotas acumulaban los jarrilleros. Invicta la Juventud Deportiva. Aún así, tan sólo un punto los distanciaba: ocho contra siete a favor de los fonterizos, maritimos, encartados. Pero como las estadisticas estan para romperse, y la inercia, para cambiarla, el Portu venció a la vez que le infligía al rival su primera derrota.

Partido vibrante. A la altura de lo esperado. Ganaron todos: el Somo, por saber generar fiesta aún a costa de dejar de ser invicto; Etxeba y Aitor Calle, que, en vez de quedarse en casa llorando sus penas, se dejaron ver entre su gente sin ningún tipo de complejos, orgullo del que siente su conciencia muy tranquila, en paz, la ´batalla´ ya comienza y a ella, al margen de su fragor, se acercó Carlos Docando, que el lunes nueve de octubre será presentado como niño Jesús en el templo de La Florida, y el jueves podrá ya sentarse en el mismo banquillo que ocupara en la 2012-2013 y 2013-2014, dos cursos en los que metió al equipo en play off para terminar sucumbiendo ante Alzira y Pontevedra.

“¿Algún comentario, mister?”, se le cuestiono al final de la contienda, y Carlos Docando, regalando su sonrisa, “Ya hablaremos, Luis, tiempo habrá, qué duda cabe”. Y me marché. Debía escribir una crónica o algo así: “Intenta, por favor, que no te quede muy larga la crónica, Kuitxi”, era Asís Martín, del mar que nos separa, en la otra orilla…

Repetía once Germán Beltrán, el mismo con el que su primero, Aitor Calle, había deleitado a una parroquia que no podía imaginar que el director de aquella fantástica orquesta habría de ser cesado luego de un concierto que ni los más viejos del lugar, La Florida, ¡memorable!. Intuyo que David Pereda hacía lo propio: una victoria y cinco empates no son moco de pavo: junto al Anaitasuna, el único equipo invicto del grupo cuarto de la tercera división.

Hasta que llegó el Portu y mandó a parar  a pesar de la muerte de su Comandante. Quedaba su diario: “El asma sobre la hierba mojada”. De su ideario bebieron los jugadores gualdinegros en el vestuario: Germán Beltrán lo quería que muriera la revolución que había estallado y triunfado derrocando del poder a una Cultural que, dictatorial, avasallaba.

David Pereda, sabedor del potencial al que se enfrentaba, ordenó el repliegue intensivo de su tropa. De inicio, para el Portu fue el balón, el tiempo de juego, el dominio del mismo, que no los espacios, achicados mediante un rigor defensivo táctico que denunciaba el por qué de una escuadra no derrotada.

Aún así, tirando de enlace y paciencia, Infante se plantó ante Xabi Nuñez estrellando su disparo en la cruceta; Dorrio asistió a Gabri Ortega...pero el virtuoso burgalés no atinó a la hora de ser verdugo a las puertas de la muerte. El Somo se defendía con mucho criterio, y salía raudo al contraataque, y se esmeraba en la estrategia. Cero a cero goles al descanso. Tablas en el marcador, nunca mejor dicho: el llamado ´luminoso´ era de madera.

A la salida de vestuarios, y de seguido al reinicio, se pudo contemplar un campo de batalla que, quizás por en exceso pisoteado, se veía bien distinto, del todo alterado. Y es que ya no había un dueño y señor frente a un pueblo a la espera de sentirse autorizado para la rebelión. El Somo, como si hambriento, poseía más el balón. El Portu, si quería ganar, tendría que dejar demasiado espacio a sus espaldas. Sin ocasiones rigurosamente claras, el caso es que el partido empezó a romperse. El Somo fue a por el partido corriendo el riesgo de perder su condición de equipo invicto.

En su viaje, perdió a su cancerbero, Xabi Nuñez, suplido a causa de una estúpida lesión por Kevin Rodríguez, ambos saliendo y entrando envueltos en una  nube de aplausos. Borja Alvarez, ex del Portu de Carlos Docando, Valín se agarraba a la hierba con el arrojo de los viejos guerreros. El Somo le enseñaba los dientes a un Portu más talentoso. Corres, Txopi, Infante, Parra, Gabri Ortega y Dorrio: los seis se habían asociado para crear. Sin embargo, tuvo que ser, “el fútbol es así”, a baón detenido, esa estrategia con la que el Somo al Portu también amenazaba…

Corner. El enésimo que el equipo jarrillero botaba. A Txopi, el especialista, le salió un golpeo raro que provocó un vuelo demasiado bajo del balón. De tal forma, que cuando le llegó a su zona de referencia, el palo corto, Mikel Mendez, central que no sabe qué es el miedo al daño, tuvo que agacharse, meter su cabeza en una maraña de cuerpos, piernas, pies, botas y tacow. Giro su cuello. Marcó los tiempos. Testarazo brutal que violentó el fondo de las mallas. Acababa de marcar. Minuto 82´.

Su Portu se ponía por delante, se imponía a un Somo que aún no sabía cuan de amargo era el sabor de la hiel de la derrota. De seguido a golear, Mendez corrió hacia el banderín , en busca de Txopi y su abrazo. Tras él, el resto de la tropa. Se hizo piña sobre la cal de la banda. Desde la tribuna, la parroquia asistía a una escena inquitante. Mikel Mendez no se levantaba. Sus piernas, sí, altas, un compañero las sujetaba. Se había hecho serio daño el central.

Mareado. Como un boxeador grogy y noqueado. Recuperó la conciencia. Su frente, aparatosamente vendada. Quería jvolver al campo para jugar a lo Seertutxa. Para defender los tres puntos en los ocho puntos que reglamentariamente quedaban, y en esos ocho más que el colegiado estimó oportuno que el delegado de campo hiciera visibles en una tabla a la vista del respetable. Mendez no volvio al campo porque Neira ya lo había relevado.

El cuarto de hora final se jugó a cara de perro. El Portu, que había mordido primero, se cuidó de sí, se cuidó de él solo, sin hacerle ascos al balón y a jugar en campo contrario. El Somo lo dio todo. El equipo había perdido su primer partido liguero. Pero, con la visita al nuevo Malecón del Club Portugalete, la Juventud Deportiva Somorrostro había hecho historia con su primer derrota en Tercera División. El honor, el privilegio lo tuvo el Portugalete. Qué manera más dulce de perder la futbolística ´virginidad´ que a manos de un Club Centenario y hermano.

Por Luis María Pérez 'Kuitxi', periodista y exfutbolista

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