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En 2006 Toño Vadillo reclutó al técnico jarrillero

Oscar Santiago entrenará al Danok Bat de DH (1)

Escrito por Kuitxi

Martes, 11 Julio 2017 08:30
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Oscar Santiago, “Ruper”, 20 años entrenando.

Oscar Santiago, “Ruper”: Portugalete: 13 – 11 – 1976. Veinte años entrenando en el territorio histórico de Bizkaia. Sin hacer ´distingos´ entre divisiones y categorías. Desde el alevín de Asti-Leku hasta el Gatika y el Gallarta, ambos en División de Honor, con los que, charlando con su almohada (amiga y guardadora de secretos), llegó a soñar que sus equipos podrían salir campeones con el premio gordo del ascenso a la Tercera División, categoría, esta última, que le gustaría “explorar”.

Sana curiosidad de un entrenador que, volcado ahora en este proyecto que le permitirá entrenar al ¡segundo equipo de cantera de Bizkaia! (las clasificaciones no engañan), reto que le seduce como nada en el mundo, vería con buenos ojos llevar las riendas de un equipo de las categorías inferiores de un ´grande´: “Cualquiera de las entidades de la ´Liga Santander´”. ´Cola de león´ se le llama a eso. Y si a alguien le da por relacionar la metáfora con Lezama y el Athletic, seguro que “Ruper” le ´compra´ esa imaginación que alberga tan buenas intenciones.

DANOK BAT. Palabras mayores. Estamos hablando de un Club que renunció a los éxitos de tener un equipo senior, equipo ascensor, mezcla de jóvenes y veteranos midiéndose al Santutxu, Begoña y Solokoetxe, sus ´compañeros de piso´, a cambio de educar y entrenar a niños y jóvenes  hasta los 18 años  a fin de que se abrieran al mundo con un sello de calidad y un gen competitivo insertado en un lugar ignoto de su físico bien trabajado.

El ´Danok´, fundado en 1972 en la calle Fika, es un Club de Cantera que trabaja cómo y con la metodología de los mejores equipos profesionales: ejemplaricemos con el Athletic, que es el que nos queda más a mano. Pero antes de abundar en la virtuosa y heroica labor de la entidad de Fika, en la que Oscar Santiago se verá implicado hasta lo sumo, tratemos de conocer a este joven entrenador a través de su trayectoria, tan larga como fructífera y brillante. El reto es mayúsculo.



A 23 de noviembre de 2015, el ´Danok´ contabilizaba 36 futbolistas formados en su club que habían dado el salto al Athletic: Alvaro Peña, Iago Herrerín, Mikel Rico, Sabin Merino, Iñigo Lekue, Yeray Álvarez, Egoitz Magdaleno, Gorka Santamaría, Andoni López, Unai Núñez, Iñigo Vicente...y un largo etcétera que se desgrana por las categorías de menor edad. “Escuela de futbolistas”, ´Ruper´ -le señalo-, y también de entrenadores. Te dispones (obviando tu primera época), a entrar en el selecto Club del que ya son historia viva Jon Aspiazu, Iñigo Lizarralde, Fernando Quintanilla “Txirri”, Toño Vadillo, Eder Sarabia, Jon Pérez “Bolo”, Oscar Tabuenka, Jon Iturralde, Joseba Núñez...”No tengo miedo”...

Para conocer al ya entrenador del Danok Bat de División de Honor, la pregunta no sería ¿Por qué se le ha fichado a Oscar Santiago?, sino... ¿A quien ha fichado el ´Danok´ para llevar el timón de su buque insignia...



BIOGRAFÍA DE UN ENTRENADOR

Oscar Santiago fue un futbolista mediocre, tirando a malo. La apreciación personal podría resultar benévola si reparamos en lo que él pensaba de sí mismo en un momento crucial que marcaría su vida: “Entre el Arantza y el Asti Leku me merendé la adolescencia jugando en campos de arena y de medidas liliputienses. Empecé a los 14. Lo dejé a los 18: Cuando me empecé a conocer como futbolista, vi que la única manera de seguir en el fútbol era como entrenador”. Más claro, agua. Antes de empezar con el largo listado de los equipos que cayeron a tus pies, una pregunta: ¿Y eso de “Ruper”?…

“Jugaba por entonces en el cadete de segunda del Arantza (Portugalete). Nos entrenaba Mario
Payesa, y en la  plantilla éramos tres los  jugadores que compartíamos nombre: Oscar. Una tarde, luego del entrenamiento, vapor flotando en la caseta, que nos convertía fantasmagóricos, el mís-ter, pretendiendo ahorrarse un tercio del trabajo a la hora nominarnos con distinción, se dirigió a mí, me miró, y me dijo en exclamación: “¿Ruper!”.

Y es que yo había empezado estudios de ´Peluquería´ en la Escuela Profesional de Somorrostro, y, por entonces el peluquero más mediático era Ruper. Y con ´Ruper´ me quedé”. Vaya. La historia de este apodo tiene más peso emocional del que yo pensaba…



Fue dejar como futbolista el fútbol federado (más correcto seria decir que ´fue el fútbol el que lo dejara a él, haciéndole un favor impagable), y coger el Alevín de la ikastola Asti Leku (Portugalete), a la vez que cursaba estudios en la Escuela de Entrenadores de Fútbol de Bizkaia (Bilbao) con el fin de apropiarse del carné de ´Primer Nivel´, ese que habilita para entrenar no más allá de la categoría juvenil.

Corría el año 1995 (pero...¿por qué se dice que ´los años corren´ y que ´el tiempo vuela´?). Compartió pupitre con  Genar Andrinua, Aitor  Larrazabal, el oñatiarra Ritxi Mendiguren, Alfredo Fdez, Toño Vadillo, Ernesto Valverde...y hasta el mismísimo presidente en vigor del Athletic, Josu Urrutia ( “Panaderito de Lekeitio” le apodaba Jose Iragorri), el gran valedor e íntimo amigo de Txingurri “Fútbol Club Barcelona”...

Hizo un parón en sus estudios balompédicos por temas laborales, no así en su faceta de entrenador, que parecía un vendaval que lo arrastraba de manera imparable: a eso se le llama ´vocación´. Fue así que, como en una película a cámara lenta, fueron desfilando por delante de sus ojos, y su voluntad, el  cadete y el juvenil del Arantza ; y el Portu, también juvenil.



Año 2000. Cambio de siglo. De equipo y de categoría. Corre la leyenda de que en ´El Balandrán´ carranzano los árbitros son informados por los aficionados locales de que muy cerca del campo discurre un río que baja muy crecido en los días de partido. En mayo de este 2017, graves sucesos en su estadio sacudieron los cimientos del fútbol vizcaíno: agresiones, escupitajos, amenazas, insultos.

Castigo ejemplar. El presidente del Karrantza lo acepta, lo asume, dando como ajustada a derecho  la sanción por los hechos protagonizados, concretamente, por un un futbolista, que fue expulsado del Club por Luis Aja, su mandatario. Ejemplar comportamiento del ´presi´ de este equipo tan emocionalmente importante para mí...

Hechos como éste ni ocurrieron ni habrían sido permitidos por “Ruper”, que se hizo cargo del equipo ubicado en el valle más amplio y hermoso de la “Bizkaia, maite” que canta el bardo de Orio, Benito Letxundi. Oscar Santiago es un buen tipo, y un entrenador que, aparte de predicar con fluidez, ´daba trigo´: cogió el equipo en la Segunda Regional y lo colocó en la Preferente sin hacer descanso alguno en forma de  permanencias “Me llevé a 18 futbolistas de Portugalete: cuestión de calidad y de confianza”.

Su etapa en el Karrantza coincide con la consecución del ´Nivel 2´ de entrenador, carné que le habilitaba para sentarse en los banquillos que alcanzan hasta lo más alto de la Regional: Guerrero, Melgosa y Vicen Gómez compartieron aula con él, y coche, los dos últimos, para desplazarse con él desde Mamariga hasta Bilbao, haciendo parada en la villa jarrillera,  como si se tratara del Metro. Hasta aquel momento, al igual que habría de suceder hasta este rabioso presente, siempre fue Oscar Santiago el que, como canta Joaquín Sabina, “dijo Hola y Adios”.

Karrantza era, y es, el ´Finisterre vizcaíno´, con permiso de la hermosa villa de Lanestosa. De ahí que cada vez que se acercaba y volvía era como si estuviera recorriendo el ´Camino de Santiago´ por la ruta de la ´Bizkaia profunda´.

Aventurero este hombre que, ahora, ya con el el ´Nivel 3´ a punto de guardarlo en su carpeta, se asienta en Trapagaran, a dos kilómetros de su hogar, edificio erigido en suelo jarrillero. Tres años dirigiendo a los amarillos en su feudo de Errotarte. Los tres, en Preferente. Categoría en la que, sin mayores sobresaltos, deja el equipo para acudir a la silenciosa llamada de Jose Miguel Arrillaga Urrutikoetxea, “Tatxeta”, que está a un tris de levantarse de su butaca presidencial del Club Portugalete luego de tres legislaturas, que se hacen muy largas, créanme.

Oscar Santiago se siente cautivo de una deuda  moral con “Tatxeta”, y con su Secretario Técnico, Bergara. Y allá que va este hombre Portugalete arriba, hasta ganar La Florida así que su recompensa sea entrenar al equipo juvenil del Club Portugalete. Habrá quien no entienda su actitud. Quien le acuse de ir dando bandazos por su vida de entrenador.

Error. “Ruper” se dedica a hacer “lo que me da la gana, lo que en gana me viene”, lo que le gusta, o que le apetece. Fíjense si uno no anda errado en sus apreciaciones que, concluida la ´era Tatxeta´, con la pérdida de la Segunda B recién conquistada, y al calor de las elecciones, “Ruper” aparece en la ´plancha´ de Otiñano en lo que habría de ser un mano a mano un tanto desigual con su contrincante.

Y es que Amable Martín es mucho Amable, y hasta ´Alegre´, como, por afinidad entre ambas ´supuestas virtudes´ (habrá que leer que opinaba Nietze sobre estas dos ´debilidades´ del ser humano), le llamaba en confusión una mujer con la que me llegué a ver de prestado durante una década y una porción de tiempo más. Amable, y no Alegre, pues, leyenda viva del Club que se había rodeado de un equipo de trabajo muy potente.

Oscar Santiago se veía trabajando mano a mano con “Txiru” (un lateral zurdo que ha no mucho había corrido por la banda de La Florida), en labores de Director Deportivo: camaleónico “Ruper”. Su cambio de estampa no cuadró. Y Gontzal Suances se quedó con las ganas de entrenar a un equipo tan prestigioso y mediático como el ´Portu´…

No hay mal que por bien no venga. Si tomamos como algo ´malo´ no haber sido capaces de abrir la puerta de las Oficinas del Club de La Florida, táchese de notable su llegada, en 2006, al DANOK BAT B, o de Liga Nacional, avalado por Toño Vadillo. El ´Club de Fika´ tenía claro el perfil del entrenador que quería y necesitaba: joven, con recorrido en la Regional, competitivo, exitoso, fructífero...”Basta, periodista del tres al cuarto: ¿hay quién dé mas?...A la una, a las dos, a las tres...¡Adjudicado! El puesto es tuyo, Ruper, ¿O prefieres que se te diga Oscar Santiago?”... “Obras son amores / y los nombres nombres son”, le contestó “Ruper” a Vadillo…

Su llegada al antiguo cementerio de Maiona, o de Begoña, o al de los dos al mismo tiempo (entiéndanme: el campo en el que yo jugaba con el Portu era un inmenso arenal custodiado por cruces y restos de mausoleos, y una pétrea puerta que aún se conserva como acceso al estadio: “Pater Noster”...y el aficionado, de seguido a que el boinarroja le cercene la entrada, y el directivo le venda unas tiras de papel numerado para el sorteo de los descansos, se santigua: “No soy de misas, pero...”), su ingreso en el Club de Cantera más puntero en Bizkaia luego del Athletic le impactó. Ya no volvería a ser el mismo, como habría de verificarse diez años después, con este ´regreso a la casa de su padre´, esa que siempre lo estuvo esperando aunque él no se diera cuenta…


Lo que en 2006 “Ruper” se encontró en el DANOK no difiere en esencia de lo que habrá de ver. Es por ello que pasaremos de soslayo para hincarle el diente al asunto al final de la cuestión. Redundar. Cargar de información a la persona lectora sería como ensañarse con sus ojos. Seamos cautos y golpeemos el teclado del ordenador como si fueran las paredes internas de los huesos de su cráneo.

Trabajar en todos los equipos y categorías del ´DANOK´ no difería del sector profesional. Enumera: “Preparación física, Metodología, Porteros, Coordinadores en todas las categorías, Grabación de los partidos, Entrenamientos informatizados...”.

Y al frente de todo ello, Iturralde, Coordinador General que llegó a coincidir con Luis Fradua en el Athletic. “De aquella temporada ´mía´ surgió Alex Quintanilla (Bilbao Athletic, Portu, Barakaldo, Almería, Mirándés, Almería…) y Yurrebaso (Barakaldo, entre otros), amén de muchos chicos que acabarían jugando en equipos punteros de la Tercera División”.

Con el hándicap (terrible, eso sí) del reducido espacio y el escaso tiempo para desarrollar tantos aspectos del juego (¿Qué pasa, autoridades varias y diversas: es que no se les cae la cara de vergüenza viendo cómo miríadas de jóvenes y criaturas confunden sus cuerpos en sólo dos campos, y ambos de miniatura?), los entrenadores se veían obligados a hacer virtud de tanta necesidad: dinamismo, intensidad, realizar en hora y media, y en un tercio de campo, lo que otros llevan a cabo mañana y tarde en la inmensidad del Paraíso Terrenal que es Lezama.

Oscar Santiago fue feliz durante aquella temporada dirigiendo al DANOK B. Acabó contento. Se le ofreció seguir, inequívoca señal de que el Club también lo estaba: satisfecho. Pero el técnico jarrillero picaba alto, y se pidió el ´A´. Petición no compensada, huida manifiesta. Rebelde “Ruper”. Inconformista Oscar Santiago. Uno no entiende cómo iba de la Ceca a la Meca y atinaba todas las noches con el portal de su casa…

Kabiezes. ¿Por qúe?...Escribió Pablo Neruda: “Preguntarle al amor es cosa vana / es preguntar cerezas al cerezo”. Cada vez que Oscar salía de una aventura, pegaba un salto...y caía siempre de pie y en el trozo de suelo adecuado, como los gatos. Y allí donde lo hacía levantaba su campamento: una suerte de escalador  que va subiendo de equipo en equipo como si lo suyo fuera lo terrible del llamado ¨2x14x8000”. ¿El riesgo?... El fracaso. Pero “Ruper” desconoce el sentido de esa palabra que al que la soporta tanto le duele.

Su llegada a la ´Peña Athletic´ de Santurti (ex “Peña Hermanos Salinas” de la que los de San Adrián no supieron conservar su buen nombre) coincide con la inauguración de un espléndido rectángulo de juego de hierba artificial de última generación. 103x68. No, no multipliquen: se habla de las fantásticas dimensiones del terreno de juego. Más allá de conseguir, a falta de seis jornadas, el ascenso a la Liga Nacional Juvenil, su estancia junto al cementerio de Kabiezes supondrá para Ruper un punto de inflexión de mucha profundidad.

Fue su particular monte Tabor, en cuya cima se produjo su propia transfiguración. Como si el ´dios´ (en diminutivo, como mi adorado Saramago -te homenajeo, maestro- lo escribe en ´Caín´, su última novela completa), el ´dios del fútbol´ se le hubiera aparecido y revelado las esencias más puras del fútbol que sus equipos deberían desarrollar en los años venideros…

...Se sintió sabio. Supo que lo que verdaderamente quería era que el estilo de juego de sus equipos fuera “rápido intenso, directo; con laterales largos, y extremos como los de antes”, esos que sabiamente corren y se ´colocan´ cuando olfatean los efluvios que emanan de la cal con la que se marcan las líneas de las bandas, ¡dios, quién tuviera a Argote, a Eskurza, a Susaeta, a Ortuondo, a Álvaro el del Cádiz...”. Un equipo inglés dentro de Bizkaia; ese era mi sueño”, quizás una obsesión; una quimera; una ilusión... o tal vez ese ´Unicornio Azul´ que a Silvio Rodríguez “ayer se me perdió: pastando lo dejé...y desapareció”... “Sin duda, una de las temporadas en las que más disfruté. Renové”…

Engañoso verbo. Oscar Santiago ya se había renovado; ya era un hombre nuevo. En lo que pretendía que fuera su segundo curso en la escuela de la Peña, el equipo sólo le ´duró´ siete jornadas y cuarenta y nueve días: un cambio de directiva lo descolocó, “minando mi motivación”.

Tan corto espacio de tiempo, en cambio, le dio para medirse a la Real Sociedad de Kortabarría y derrotar al cuadro ´txuriurdin´ dirigido por ese central que alcanzó la cima de lo mediático cuando, acompañado por Iribar, saltó al viejo y entrañable Atotxa portando la ikurrina, enseña nacional vasca que en aquel tiempo de Fraga y “¡la calle es mía!” estaba prohibida por “el sable del español”. Se marchó Ruper de la Peña sin haberse llegado a medir al Athletic Club ´de Melgosa´.

Por Luis María Pérez, 'Kuitxi'. Futbolista, periodista, montañero, pero sobre todo escritor: cuentos, relatos, cronicas, artículos radiofónicos, literatura de viajes.

@LuismaPrezGartz

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