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En el adiós a un histórico del Portugalete

Alberto Pérez: cinco años de niño; 30 de futbolista (2)

Escrito por Kuitxi

Miércoles, 05 Julio 2017 10:18
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Alberto Pérez Zamarreño, 'Alberto', dice adiós.

“En San Lázaro, un gol de Aritz Asensio” subió al marcador y no encontró réplica por parte del Ciudad de Santiago, heredero de un Compostela que se quedó en su día como una vieja birrocha condenada de por vida a  vestir santos por sus muchos pecados cometidos.

Réplica en el luminoso. Porque en lo concerniente al juego, “el choque se convirtió en un infierno”, fuego a ras de suelo. Y fue que, para no quemarse de los pies hasta la testa, los once jarrilleros “nos vimos  forzados a colgarnos  del travesaño de la portería que defendía el gran Urko Macías”, Cerbero, can al  que, sabiendo de Avernos, el fuego no le afectaba.

El bombo quiso que el segundo desplazamiento del Club Portugalete (se jugaba a partido único) fuera hasta la llamada “sartén de Andalucía”: Écija, el infierno se ha trasladado a Sevilla. “Jose Mari (ex del Athletic Club de Luis Fernández), y Roberto Ríos (Roberto “Ríos 2000”, bromeaba el gran José Iragorri a costa) gestionan el club sevillano”.

Roberto Ríos, hijo del inolvidable Eusebio, ex del Indautxu, ex bético (pero nunca jugó en el Athletic), al que yo veía alternar con su cuadrilla de toda la vida por las calles del Portugalete que se maneja ahora con el GPS que resulta ser la boca del metro salida Carlos VII.



Eusebio Ríos: un día te veo, y al día siguiente te dejo de ver, como si la tierra te hubiera tragado, metáfora que se materializa. Eusebio, como la del “Botecito”, tu figura no puedo olvidar, ni  siquiera la silueta que dejaste flotando en el aire, como a la espera. Mucho portugalujo en juego. Quizás por ello se programa a las nueve de la noche…

Écija. “Camiseta azul, pantalón blanco”. Écija: tres mil almas andaluzas aunque no fuera la feria de abril. Pero sobretodo, “Ecija el de Luna (exportinguista), el de Igor Angulo (ex Athletic en vigor en busca de su enésimo sueño), el de Aitor Ramos”, el delantero ´txo´ que Joaquín Caparrós hizo debutar, más que nada, por qué negar la realidad, para convertirse en el técnico del Athletic con el que más jugadores de la cantera de Lezama o de la Vizcaína habían debutado.

Aitor Ramos, colosal en el Sestao River, estrella rutilante en el Arenas, Aún así, todo es posible cuando uno está de dulce, Kepa del Olmo (que habría de tener su segunda época en La Florida en el Portu de Ezequiel Loza y su glorioso ascenso a Segunda B; un Kepa del Olmo que lo bordó supliendo en la banda izquierda de la zaga a ese portento que era Xabi Galán), en el 65´, aprovechándose de un servicio de Alberto Pérez, goleó para la causa, y aquel tanto bastó.



Regreso a casa. Por fin. Aquel Don Benito que nos apeara del primer play off de asenso de la era Amable Martín volvió al lugar de los primeros hechos (partido de ida en La Florida), y se encontró con un ambiente onírico. “El Club había programado el lance en la noche oscura del ´campo de las flores´. Los focos para entrenar. Unas baterías alquiladas.

La Federación dio el OK”. Alberto confiesa que, “tras un juego raseado, al mirar hacia arriba era como quedarse ciego” Tampoco olvidar...  “un disparo brutal y diabólico de Gorroño desde fuera del área, escorado a la izquierda a la hora del golpeo”,  bastó para darle el pase al equipo que entrenaba Javi Bermúdez”. De ahí en adelante, ya fue todo contado.

Hemos dejado a Alberto bien asentado en esa silla, que nadie ve, pero que utiliza para contemplar desde un lugar tan privilegiado los partidos que el Club Portugalete juega y a la vez él mismo disputa. Habrá un futuro que se dilate hasta esta mañana del día de la noche de San Juan. Huelga decir el día. Pero como siempre hay algún despistado, que bien podría ser uno mismo, es viernes, 23 de junio.



El “calentín” de La Florida va camino de los rescoldos. Entre 2000 y este 2017 media un buen trecho. Que se recorrerá, no les quepa duda. Mas antes de llegar al presente, conviene que se diga, que se hable de cómo demonios aterrizó Alberto en La Florida si llevaba sobrevolando el cerro Kanpanzar, y el Alto de la Pastora desde esa tierna edad de la inocencia que son, que eran, sus cinco años…

Escarbando en la historia de la memoria, en la memoria de la historia, sea dicho para ganarnos el favor del archivero municipal que cursó historia en noble universidad, nos encontramos con un Alberto Pérez Zamarreño que bien podría ser el villano jarrillero que hizo meritoria carrera calzando borceguiés (palabra esta última muy de Pegaso) y luciendo la zamarra del Club Portugalete, el gran amor deportivo de su vida.

“Alberto”, nombre de guerra, cuenta con 17 años cuando Ricardo Moreno, a la sazón entrenador del Club Portugalete, lo recauda para su causa, que no es otra que la que la entidad que lo ha contratado le requiere: el ascenso del club de La Florida a la Tercera División, categoría en la que él ya entrenara, pero en la que el Portu poco tiempo tuvo para el disfrute: a la tercera (1988), la perdida. El Portu descendió.



Ha llovido desde entonces. Se vive en el siglo XXI. Alberto tiene 17 años. Lo que se daba en llamar su segundo anteúltimo año de juvenil. No obstante, debido a sus muchas y destacadas virtudes, Ricardo Moreno, llamado por el club para conseguir lo que sus antecesores no habían logrado, el tan ansiado ascenso a la Tercera División, le señala a Alberto Pérez en calidad de elegido para hacer la pretemporada con el primer equipo de la entidad jarrillera.  

El Getxo había puesto sus ojos en él a fin de que militara en su equipo juvenil, que disputaba la liga vasca. Ricardo Moreno, no dando su brazo a torcer, le ofrece un  peto a Alberto con la inequívoca intención de que haga con él la pretemporada. Y es entonces cuando el talentoso centrocampista, trabajado y educado en el club Menesianos, traspasaría el umbral que separa lo profano de la calle del vestuario sagrado.

No hay mes, ni día ni hora para apuntalar este momento supremo en la vida del futbolista. Hay, simplemente, futbolistas, jugadores que él ya conocía, pero desde la distancia: desde la tribuna al verde. Aquellos son hoy presencia viva. Le impresiona, ya de primeras, el portentoso físico de Fco Javier Intxaurrandieta “Kiko”, central, capitán, que, sin palabras ni protocolo, le va presentando a jugadores de una cualidad sólo comparable con el precio de un ascenso a la Tercera División.



Lo que con Luis de la Fuente (a pesar de su fútbol de alta escuela) no pudo ser, con Ricardo Moreno lo debe. La plantilla se ha reforzado (de manera notable) con un único objetivo: asaltar la Tercera cual piratas, porque vivir guardando las formas en Preferente no tenía mucho sentido. Kiko, se había dicho.

Se aparta el soberbio central para que Alberto pueda disfrutar contemplando a sus héroes: Correa, Txitxi, Docampo, Platas, Alfredo Galarza, Raúl Río, Aitor Garea, David Herrero, Rafa Reyes, Altuna, Castilla, el “maestro” Pedro Luis y un “orfebre” apodado “Sote”… “Todos me enseñaron y de todos aprendí”.

Eso, aparte de ser palabras mayores, es futuro, o presente si uno gira el cuello para volver la vista atrás. Y es que es Agosto. Ese mes en el que el Club Portugalete se afama con su prestigioso Torneo de Juveniles. Evento en el que los diversos equipos de la Villa cedían sus jugadores en edad juvenil con intención de formar una selección portugaluja competente.



En aquella formó Alberto… “Estábamos en el grupo de la Real Sociedad y el Rayo Vallecano. Les marqué un gol a los de Vallecas; recuerdo que fue de falta”. A las puertas del inicio de la temporada Alberto ha consumido sus opciones de ir cedido al Getxo juvenil. Y es que los entrenadores muestran querencia hacia su propio beneficio: “Mejor a mi lado, por si lo necesito, que por la margen derecha volando”…

Javi González Etxebarria es el segundo de Moreno al mismo tiempo que entrenador del equipo juvenil del Portu. Ambos entrenadores saben de la valía de Alberto. Con Ricardo, en Preferente, Alberto es titular en diez partidos y acumula bastantes minutos. Medio centro y central. Esos dos puestos ocupará con el técnico de Barakaldo. Cuando “Etxeba” lo requiere, Alberto cambia el “chip” para oficiar de jugador juvenil que llama la atención por su autosuficiencia. Recuerdo aquel partido para el que Etxeba le requirió.



Se trataba de lograr el ascenso con el juvenil: Alberto podría haber sido tachado de “abusador” tal era la distancia que lo separaba del resto de juveniles de uno y otro equipo. Ricardo asciende con el Portugalete. ´Etxeba´ hace lo propio con el equipo juvenil. Asimiladas ambas gestas, Alberto hace balance y proclama, como si a la vez estuviera leyendo el discurso de entonces y el de su despedida del mundo del fútbol: “He jugado donde he querido; señal de que la suerte ha sido mi aliada; ninguna queja...¡faltarían más!”

El Portu, por fin, ya era hora, comienza la temporada en Tercera División. Al partido del ascenso había acudido  el presidente del Athletic Javier Uría, que a no mucho tardar fallecería. Las dos caras de la vida. La blanda de los valientes, y la dura, la cara dura de los insolentes. Alberto, 18 años, sigue en edad juvenil.

Moreno no se andará con medias tintas a la hora de dirigirse al muchacho: “Uno más, Alberto; uno más de la plantilla”. Uno más, él, pero uno menos, Ricardo Moreno a partir del 15 de diciembre, cuando su presidente, José Miguel Arrillaga Urrutikoetxea, “Tatxeta”, le llama al orden y de seguido lo destituye: las razones, vaya usted a saber. El relevo le vino de Getxo donde ´Etxeba´ hacía méritos cual Ziganda a la espera de la fuga de Valverde.



“Docando y Platas en el doble medio centro. Sote se suma a su causa.. Txitxi, por la derecha: qué suerte, qué compañeros más buenos me han tocado: me siento como el niño mimado de la plantilla. Me enseñan. Aprendo. Pero también me regañan, me cae una bronca”, ya se dijo, Quien bien te quiere te abroncará. Buenos jugadores. Buenas personas. “Pero, escucha, Luis”, me advierte Alberto. “Me apetece volver a esos 18 años en los que Ernesto Valverde me llamó. No sé si a la gente le habrá quedado claro debido a tu forma de narrarlo...”

“18 años tengo, Luis: estoy en Tercera y lo juego todo. Suena el teléfono”...¿El de tu móvil?… “No lo sé, podría ser que fuera de noche y estuviera en casa de mis padres. Mi familia, a mi lado, pendiente de la conversación......”Quien es, Dice que es Ernesto Valverde, el Director Deportivo de la Cantera del Athletic, de Lezama, vamos, Qué quiere, Dice que llevan un tiempo siguiéndome, Para qué, Me quieren cuanto antes en la disciplina del Basconia, Edorta Murua lo entrena, él también forma parte del grupo de gente que me seguía, Qué le vas a decir, Que me dé un tiempo, lo quiero hablar con toda mi gente...

Ya lo he hablado y he tomado una decisión, Cuál es, le pregunta Ernesto Valverde, Cuál, le interroga Edorta Murua, Quiero disfrutar, Perfecto, ya sabíamos que te vendrías con nosotros, como en el Athletic, en ningún sitio, porque tú eres del Athletic, no, Claro, pero os tengo que decir No, es aquí, en el Portu, donde deseo continuar, demasiada exigencia en Lezama, tan sólo pensarlo me agobia...” Te entiendo, Alberto”, Es Luis el que se entromete, “A mí me sucedió algo semejante en su día”…


 
Luego de tres temporadas en el Portu, las dos primeras en edad juvenil, la tercera siendo discípulo de dos entrenadores: Ricardo Moreno, hasta el 15 de diciembre; ´Etxeba´, hasta el final del curso, luego de hacer valer el acuerdo de que si era el Portu el que lo llamaba, el Getxo debería abrirle la puerta para que regresara a La Florida. Tras estos tres ejercicios vestidos de gualdinegro, Javi González (ex del Portu conmigo en el Portu de Manuel Varela Pernas, “El Capataz), que oficiaba de representante del  virtuoso mediocentro jarrillero, le dice a Alberto que ha llegado su hora de cambiar de aires: “A Lezama, Alberto, Felix Sarriugarte entrena al Basconia y te quiere en su plantilla”…

20 años. Bonita edad. Y encima, redonda. Ander Lafuente, el que fuera su compañero en el Menesianos infantil conformando el doble medio centro, es jugador del Bilbao Athletic. Alberto, sin embargo, debe empezar su aventura en Lezama un peldaño más abajo. Vestirá de gualdinegro, cosas del Basconia, que en su día le copió al Portu su vestimenta, colores que conserva, Alberto se siente a gusto, e importante, poca gente puede decir que compartió vestuario con Fernando Llorente, con Amorebieta, con Garmendia, con el manito Iturriaga (en el Portu habrían de volver a verse), con Mario Sánchez (otro futuro compañero en el club de La Florida)…

Su estancia en Lezama fue parca en comparecencias: seis partidos como titular; costosa en la adaptación; perro rica en aprendizaje, y en el cambio brutal (para bien) de su físico. Asesorado siempre por Dani: dietista, representante, gurú, mientras Alberto asimila clases aceleradas para convertirse en mejor futbolista: “Aprendí mucho en Lezama”, confiesa, “entrenando mañana y tarde al igual que todos los profesionales que me rodeaban”. Alberto se quitará un  “lastre” de kilos (de 90 a 75) para poder volar sobre los terrenos de juego…



El curso siguiente le llega con cambio en el banquillo. Kike Liñero, “el eterno viajero”, no le da mucha bola, más bien poca, hambriento de fútbol, Alberto recala en calidad de cedido en el Zalla de Isma Urtubi (con su hermano, Kepa, compartí dos temporadas en el Portu), que va cuesta abajo y sin cadena derecho al play off que le permita luchar por el ascenso de categoría.

Ya de inicio participa mucho en la aventura. Borda, Juanes, Urko Macías (¡Urko, el gran Macías!, el portero de su casa en La Florida), porteros que le abrirán muchas puertas en su vida, en el Portu, el destino ha marcado sus vidas con una equis. Barren al Barreda;  contra el Barbastro, por la minima. Segundos. El título es para el Portu de ´Etxeba´. Vidas cruzadas..

Éxitos compartidos. Barren al Barreda; por la mínima, contra el Barbastro. El Zalla es ya de Segunda B, igual que el Portu (´MAGIC TIME´ para los dos), que apeó al Noja y dio buena cuenta del Utebo en una mañana de colores, bengalas y humo como indicio de que había mucha vida en el hogar de La Florida. El Zalla de Alberto. El Portu de ´Etxeba´: equipos y entrenadores serán víctimas en una categoría plagada de ´verdugos´ a sueldo de equipos capitalinos.



Mucho dinero en juego; demasiada calidad como para aguantar el tipo. Zalla y Portu no consiguen agarrarse a la categoría. Y la pierden. Otra vez en Tercera: “¡Cuán pronto se va el placer!”. ´Etxeba´ se instalará en Landaberri para dirigir a un Zalla potente en el que Alberto, luego de cantos de sirena y rumores de Lezama (por tercera vez entonan cánticos, y los oídos de Alberto, como con la “cera”), sigue siendo de la partida junto a Muneta (pequeño diamante que había exhibido su destellante brillo en La Florida)...y otras perlas que Javi Glez. Etxebarria atesora para luchar en busca de la categoría perdida. Salen campeones.

Mas las suerte del dichoso bombo los emparejará con un Fuerteventura del que Alberto habla maravillas. Apeados. Temporada extinguida. No va más. Empieza el baile de banquillos y terrenos de juego. Etxeba emigra a Lemoa, sus cementos y el carisma de “Mitxi”, un presidente del que en este medio ya se habló cuando era ´Etxeba´ el protagonista entrevistado.

Urtubi regresa al Zalla, equipo siempre presente en su vida. Alberto es tentado por Mariano Susilla en el nombre del Portu. Equipo jarrillero que, luego de haber salido cuarto con Alfredo Fernández (exjugador gualdinegro), recibió serio castigo por parte del Don Benito extremeño, experto en juegos de trucos y trampas. Ander Vidal ya era futbolista jarrillero cuando Alberto le da al sí al equipo de su villa, Sí, quiero, me comprometo en matrimonio con el Portu: en lo bueno... y en lo malo. Pero, he aquí que la unión, algo dentro de mí me lo dice, será por siete años, otras tantas temporadas…

Por Luis María Pérez, 'Kuitxi'. Futbolista, periodista, montañero, pero sobre todo escritor: cuentos, relatos, cronicas, artículos radiofónicos, literatura de viajes.

@LuismaPrezGartz

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